
LA FUNCION DEL HIJO
El Fin de la Función de Hijo El Cuerpo de Dios
El papel de Hijo(Cuerpo de Dios) no solo tuvo un comienzo, sino que tendrá, por lo menos en un sentido, un fin. Esto está escrito en I Corintios 15:23-28. El versículo 24, en particular, dice, “Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, . . .” El V-28 dice, “Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo (cuerpo de Dios) mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos.” Es imposible explicar este versículo de la Escritura si uno piensa de un “Dios Hijo” quien es co- igual y co-eterno con Dios Padre. Pero es fácilmente explicado si nos damos cuenta que “Hijo de Dios” se refiere a un papel específico que Dios interpretó temporalmente para el propósito de la redención.
Cuando las razones por el papel de Hijo dejan de existir, Dios (Jesús) dejará de actuar en Su papel como Hijo, y el papel de Hijo se volverá a sumergir en la grandeza de Dios, quien volverá a Su papel original de Padre, Creador, y Gobernador de todo. Efesios 5:27 describe este mismo escenario “a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa. . . .” ¡Jesús presentará la iglesia a Sí mismo! ¿Cómo puede ser esto, de que I Corintios 15:24, describe al Hijo presentando el reino al Padre? La respuesta es clara: Jesús en Su papel de Hijo, y como Su hecho final como Hijo, presentará la iglesia a Sí mismo en Su papel de Dios Padre.
Hallamos otra indicación de que el papel de Hijo tiene un final. En Hechos 2:34-35, Pedro citó a David en el Salmo 110:1: “Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.” Debemos notar la frase hasta que. Este pasaje describe la naturaleza dual de Cristo, con el Espíritu de Dios (el Señor) hablando proféticamente a la manifestación humana de Cristo (el Señor). De acuerdo a I Corintios 15:50-54. El cuerpo glorificado de Cristo continuará existiendo, todas las razones por el reinado del papel de Hijo habrán pasado y todos los papeles interpretados por el Hijo se habrán acabado. Aun el Hijo será puesto bajo sujeción para que Dios sea todo en todo. Será en este sentido que el papel de Hijo terminará.
El Propósito del Hijo
Puesto que el papel del Hijo de Dios es temporal y no eterno, ¿por qué escogió revelarse Dios por medio del Hijo? ¿Por qué engendró al Hijo? El propósito principal del Hijo es ser nuestro Salvador. La obra de la salvación demandaba muchos papeles que solamente un ser humano podía interpretar, incluyendo los papeles de sacrificio, propiciación, sustituto, pariente redentor, reconciliador, mediador, abogado, sumo sacerdote, segundo Adán. Estos términos solapan en muchas maneras, pero cada uno representa un aspecto importante de la obra de la salvación que, según el plan de Dios, solamente se podría llevar a cabo por un ser humano.
De acuerdo al plan de Dios, el derramamiento de sangre era necesario para la remisión de los pecados del hombre (Hebreos 9:22). La sangre de animales no podía quitar el pecado del hombre porque los animales le son inferiores al hombre (Hebreos 10:4). Ningún otro humano podía comprar redención para alguien más porque todos habían pecado y merecían entonces la pena de muerte para sí mismos (Romanos 3:23; 6:23). Solamente Dios era sin pecado, pero El no tenía carne y sangre. Entonces, Dios se preparó un cuerpo (Hebreos 10:5), para poder vivir una vida sin pecado en la carne y derramar sangre inocente para salvar a la humanidad.
El vino a ser carne y sangre para poder vencer por la muerte al diablo y librar a la humanidad (Hebreos 2:14-15). De esta manera Cristo es nuestra propiciación
—el medio por el cual obtenemos el perdón, la satisfacción de la justicia de Dios, el aplacamiento de la santa ira de Dios (Romanos 3:25). El sacrificio de Cristo es el medio por el cual Dios perdona nuestro pecado sin comprometer Su justicia. Somos salvados hoy mediante el sacrificio de Jesucristo
— mediante el ofrecimiento del Hijo de Dios (Hebreos 10:10-20; Juan 3:16).
Entonces el Hijo es el sacrificio y la propiciación por nuestros pecados. Cuando el Hijo de Dios vino a ser un sacrificio, también vino a ser un sustituto por nosotros. El murió en nuestro lugar, cargó nuestros pecados, y pagó la pena de muerte por nuestros pecados (Isaías 53:5-6; I Pedro 2:24).
El fue más que un mártir; El actualmente tomó nuestro lugar. El probó la muerte por cada hombre (Hebreos 2:9). Por supuesto, Jesús solamente pudo ser nuestro sustituto y morir en nuestro lugar por venir en la carne.
El papel de Cristo como nuestro pariente-redentor es posibilitado también por el papel de Hijo. En el Antiguo Testamento, si un hombre vendía su propiedad o se vendía como esclavo, un pariente cercano tenía el derecho de volver a comprar por él su propiedad o su libertad (Levítico 25:25, 47-49). Jesús vino a ser nuestro hermano por venir en carne (Hebreos 2:11-12). Por lo tanto, así se calificó para ser nuestro pariente-redentor. La Biblia lo describe como nuestro redentor (Romanos 3:24; Apocalipsis 5:9).
Por medio de Su humanidad, Jesús es capaz de mediar, es decir, interponerse entre el hombre y Dios y representar el hombre ante Dios. Como mediador, Jesús reconcilia al hombre con Dios; El le devuelve al hombre la comunión con Dios (II Corintios 5:18,19). La brecha entre un Dios santo y el hombre pecaminoso fue cerrada por el inocente hombre Jesucristo: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (I Timoteo 2:5).
Debemos notar con qué cuidado Pablo mantuvo la unicidad de Dios en este versículo. No hay ninguna distinción en Dios, sino una distinción entre Dios y Jesucristo el hombre.
No hay dos personalidades en Dios; la dualidad está en Jesús como Dios y Jesús como hombre. No es Dios quien hace mediación entre Dios y el hombre; ni la hace “Dios Hijo.” Al contrario, es Jesús el hombre quien hace mediación; solo un hombre inocente podría acercarse a un Dios santo a favor de la humanidad.
El papel de Cristo como sumo sacerdote se encuentra cercanamente asociado con Su papel de mediador (Hebreos 2:16-18; 4:14-16).
En Su humanidad, Jesús fue tentado tal como nosotros; es por causa de Su experiencia humana que El nos puede ayudar como un sumo sacerdote misericordioso. El entró al tabernáculo celestial, pasó detrás del velo al lugar santísimo, y allí ofreció Su propia sangre (Hebreos 6:19; 9:11-12). Por medio de Su sacrificio y propiciación, tenemos acceso directo al trono de Dios (Hebreos 4:16; 6:20). El Hijo es nuestro sumo sacerdote mediante el cual podemos acercarnos confiadamente a Dios. Semejantemente, el papel de Hijo permite a Cristo ser nuestro abogado, uno a quien acudimos por ayuda (I Juan 2:1). Si pecamos, aun después de ser convertidos, tenemos quien rogara nuestro caso de misericordia ante Dios. Nuevamente, es el papel de Hijo que logró esto, pues cuando confesamos nuestros pecados la sangre de Cristo es aplicada a aquellos pecados, haciendo que su defensa por nosotros sea exitosa. Jesús es el segundo Adán por medio de Su humanidad (I Corintios 15:45-47). El vino para conquistar y condenar el pecado en la carne y para vencer a la misma muerte (Romanos 8:3; I Corintios 15:55-57). El vino como un hombre para poder reemplazar a Adán como el representante de la raza humana. Por hacer esto, el revocó todas las consecuencias de la caída de Adán para los que creen en El (Rom.5:12-21).
Jesús como el segundo Adán, el nuevo representante de la raza humana, volvió a ganar todo lo que la humanidad perdió a causa del pecado de Adán. Hay otro aspecto de la victoria de Cristo sobre el pecado en la carne. Jesús no solo vino en la carne para morir sino que también vino para darnos un ejemplo de una vida victoriosa para que pudiéramos seguir en Sus pasos (I Pedro 2:21). El nos mostró cómo vivir victoriosamente sobre el pecado en la carne. El llegó a ser el Verbo de Dios puesto en acción en la carne (Juan 1:1). El vino a ser el Verbo viviente para que pudiéramos entender claramente cómo quería Dios que fuéramos. Por supuesto, El también nos da poder para seguir Su ejemplo. Tal como somos reconciliados por Su muerte, somos salvados por Su vida (Romanos 5:10). Su Espíritu nos da el poder para vivir la vida justa que El desea que vivamos (Hechos 1:8; Romanos 8:4).
El Hijo no solo representa al hombre ante Dios, sino que también representa a Dios ante el hombre. El es un apóstol, uno que fue escogido por Dios y enviado por Dios con un propósito específico (Hebreos 3:1). El es un profeta, representando a Dios al hombre y revelando la Palabra de Dios al hombre (Hechos 3:20-23; Hebreos 1:1-2).
Su humanidad es crítica en este sentido, pues Dios usó la humanidad del Hijo para alcanzarle al hombre al nivel del hombre. Además de proclamar la Palabra de Dios, el Hijo reveló la naturaleza de Dios al hombre. Mediante el Hijo, Dios comunicó Su gran amor hacia el hombre y exhibió Su gran poder de una manera que el hombre pudiera entender.
Como explicamos en los Capítulos II y III, Dios usó el nombre de Jesús como la revelación culminada de Su naturaleza y la persona de Jesús como la culminación profética de las teofanías del Antiguo Testamento. Este propósito del papel de Hijo se encuentra expresado por muchos versículos de la Escritura que enseñan la manifestación de Dios en carne.
Juan 1:18 describe este propósito del Hijo: “A Dios nadie le vió jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.” Isaías profetizó que esta revelación vendría: “Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá” (Isaías 40:5). Pablo escribió que esto en verdad aconteció en Cristo: “Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo” (II Corintios 4:6). En otras palabras, el Hijo de Dios llegó a ser el medio por el cual el Dios invisible e incomprensible se reveló al hombre.
Otro propósito del Hijo es de proveer el cumplimiento de muchas promesas en el Antiguo Testamento a Abraham, Isaac, Jacob, la nación de Israel, y David. Jesucristo cumplirá completamente las promesas que tienen que ver con los descendientes de estos hombres, y lo hará en el reino milenial en la tierra (Apocalipsis 20:4). El será literalmente el Rey de Israel y de toda la tierra (Zacarías 14:16- 17; Juan 1:49). Dios le prometió a David que su casa y su trono serían establecidos para siempre (II Samuel 7:16). Jesús cumplirá esto literalmente en Sí mismo, siendo del linaje actual de David por medio de María (Lucas 3) y siendo heredero al trono de David por medio de su padre legal, José (Mateo 1).
El papel de Hijo también le permite a Dios juzgar al hombre. Dios es recto y justo. También es misericordioso. En Su justicia y misericordia El decidió no juzgar al hombre hasta haber actualmente experimentado todas las tentaciones y los problemas de la humanidad y hasta haber demostrado que es posible vivir justamente en la carne (claro que con poder divino, pero con el mismo poder que El ha puesto a nuestra disposición).
La Biblia declara específicamente que el Padre no juzgará a nadie; solamente el Hijo juzgará (Juan 5:22, 27). Dios juzgará por medio de Jesucristo (Romanos 2:16). En otras palabras, Dios (Jesús) juzgará al mundo en el papel de Uno quien vivió en la carne, venció el pecado en la carne, e hizo disponible aquel mismo poder victorioso a toda la humanidad. En resumen, hay muchas razones por el Hijo. En el plan de Dios, el Hijo era necesario para traer salvación al mundo. Esto incluye los papeles de
(1) sacrificio
(2) sustituto y pariente-redentor
(3) reconciliador, y mediador
(4) sumo sacerdote,
(5) abogado,
(6) segundo Adán, y posible que Cristo fuera
(7) apóstol y profeta,
(8) revelador de la naturaleza de Dios,
(9) rey, y juez.
Todos estos papeles demandaban que un humano los llenará; por ellos podemos entender por qué Dios vino al mundo en carne como el Hijo. Después de estudiar las razones por el papel de Hijo, es fácil entender por qué el Hijo vino a existir en un punto de tiempo en vez de estar en existencia desde toda la eternidad. Dios simplemente esperaba el cumplimiento del tiempo cuando todas estas cosas podrían ser puestas en acción de la mejor manera (Gálatas 4:4).
Así que el Hijo no tuvo una existencia sustancial hasta la concepción de Cristo en el vientre de María. Después del reinado milenial y el juicio final, los propósitos del papel de Hijo se habrán cumplido y el reinado del Hijo terminará. Cuando observamos las razones por el Hijo, podemos ver que el papel de Hijo es temporal y no eterno; la Biblia nos dice cuándo empezó el papel de Hijo y cuándo terminará el ministerio de aquel papel. Para repasar y explicar más ampliamente varios conceptos acerca del Hijo, podemos explorar Hebreos 1, que contiene varias referencias al Hijo que son muy interesantes.
El versículo 3 describe al Hijo como el resplandor de la gloria de Dios y la imagen misma de Su persona. La palabra griega hipóstasis, traducida como “persona,” también significa medio, sustancia, naturaleza, o ser. En un pasaje parecido, Colosenses 1:15 dice que el Hijo es la imagen del Dios invisible. Nuevamente, vemos que el Hijo es una manifestación visible del Padre en carne. El Hijo es una representación exacta o imagen de Dios con toda la gloria de Dios.
En otras palabras, el Dios (Padre) invisible se manifestó en carne visible como el Hijo para que los hombres podrían ver la gloria de Dios y entender cómo realmente es Dios. Hebreos 1 se puede considerar como un recalcamiento de Juan 1 en que Dios Padre fue hecho carne. Hebreos 1:2 dice que Dios nos ha hablado por Su Hijo; Juan 1:14 dice que el Verbo fue hecho carne, y Juan 1:18 dice que el Hijo le ha dado a conocer a Dios Padre.
Entendemos de estos versículos que el Hijo no es distinto del Padre en personalidad, sino que es el modo por el cual el Padre se reveló al hombre.
CUAL ERA ESTE MISTERIO DEL QUE TANTO HABLABA PABLO
Que Jesus era el Mismo Dios del A.T manifestado en carne y Que Jesus era el Mismo Dios Todopoderoso del A.T. E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne... 1Tim 3:16
Tito 2:13 aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo
El Apostol le escribe a la Iglesia Asi que cuando veas al Señor JESUS venir por su Iglesia en Gloria y Majestad debe saber, que estarás en presencia del mismo Dios Todopoderoso, AMEN Y ALELUYA Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, Col 2:9. Jesus en los dias Apostolicos era la revelaciòn de este Misterio: Dios unico indivisible hecho carne, pero la biblia tambien dice que que viene un dia en que este misterio serà consumado totalmente. Apoc.10:7 sino que en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumará, como él lo anunció a sus siervos los profetas.
ZACARIAS 14 : 6Y acontecerá que en ese día no habrá luz clara, ni oscura. 7 Será un día, el cual es conocido de Dios, que no será ni día ni noche; pero sucederá que al caer la tarde habrá luz.8Acontecerá también en aquel día, que saldrán de Jerusalén aguas vivas,. 9Y Dios será rey sobre toda la tierra. En aquel día Dios será uno, y uno su nombre. AMEN
Esto el Apostol Pablo lo vuelve a confirmar cuando escribio diciendo. 24 Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia. 25 Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. 27 Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. 28 Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos. 1ªCor.15-24 al 28
El Apostol Pablo de ninguna manera esta diciendo que en el cielo Jesús este a la mano derecha de otra deidad. La Biblia no habla de dos personas en la Divinidad. No hay dos personas ocupando posición a lado de otra. En la deidad siempre hay una sola persona y para èl hay un Trono, porque hay un solo Dios y un solo señor. Ef.4-5
1ªCor.15 habla Creo que nuestro Señor en su misión está en una posición intercesora, un sacerdocio, se encuentra en una posición mediatoral. Él está actuando entre… porque él está poniendo enemigos debajo de sus pies. Jesús es un mediador, un intercesor, un alto sacerdote. Si eso es verdad, pero un dia esa posiciòn de Jesus como Mesias cambiarà eso lo que nos profetiza el Salmo 110-1:"El Señor dijo a mi Señor, siéntate a mi di, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.." ¿Qué indica hasta que? indica que habrá un cambio de función. Es decir que su condición de hijo desaparece, su condición de Siervo también desaparece, comienza a recuperar de todo lo que se despojó: sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Fil.2:7 y 8
Atrás quedarán “los días de su carne” Heb.5-7, a esto se refiere Pablo cuando dice 24 Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia. 25 Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. 27 Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. 28 Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos. 1Cor.15:24
Entonces el salmo 110 habla Dios el creador de su encarnación (Cuerpo-Hijo-Mesías) y que Dios en su encarnación, se convertía en MEDIADOR, SALVADOR, SACERDOTE, y que mientras duren estás funciones permanecería a la Diestra: “Hasta que ponga a sus enemigo debajo de sus pies” Jesús vuelve tomar su trono, su poder y su autoridad.esto ,lo confirma Juan. En Apoc.5-12 “El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. 13 Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. La noche no se encuentran Apocalipsis 21. ¿Por qué? La oscuridad se ha puesto bajo sus pies. No hay ninguna necesidad del sol ni la luna ni de las estrellas, ni la luz del día. ¿Por qué? Él ha puesto todo bajo sus pies. Ahora Dios es lo que siempre fue en la persona de Jesucristo.
Hemos aprendido que el término “Hijo de Dios” (Cuerpo de Dios) se refiere a la Encarnación, o la manifestación de Dios en carne. Dios planeó el Hijo antes que empezó el mundo, pero el Hijo no entró en existencia sustancial actual hasta el cumplimiento del tiempo.
El Hijo tuvo un principio, pues el Espíritu de Dios engendró (causó la concepción de) el Hijo en el vientre de María. El reinado del Hijo tendrá un fin, pues cuando la iglesia es presentada a Dios y cuando Satanás y el pecado y la muerte finalmente son juzgados y sujetados, el papel del Hijo cesará. El Hijo llena muchos papeles que en el plan de Dios solamente podían ser cumplidos por un ser humano inocente. Por supuesto, el propósito fundamental del Hijo es proveer los medios de salvación para la humanidad caida. Concluimos tres cosas acerca del uso del término “Hijo de Dios.”
(1) No podemos usarlo aparte de la humanidad de Cristo, pues la palabra siempre se refiere a la carne o al Espíritu de Dios en carne.
(2) Hijo siempre se usa con referencia al tiempo, el papel de Hijo tuvo un principio y tendrá fin.
(3) Como Dios, Jesústuvo toda potestad, pero como el Hijo el era limitado en poder. Jesús era ambos Dios y hombre.
La doctrina bíblica del Hijo es una verdad maravillosa y hermosa. Presenta unas ideas complejas primariamenteporque es difícil que la mente humana comprenda un ser con una naturaleza humana y también una naturaleza divina. Sin embargo, por el Hijo Dios presentó vívidamente Su naturaleza al hombre, en particular Su amor incomparable. La doctrina del Hijo no enseña que de tal manera amó Dios Padre al mundo que envió a otra persona, “Dios Hijo,” a morir y a reconciliar el mundo con el Padre. Al contrario, enseña que de tal manera amó Dios Padre al mundo que se vistió a Sí mismo en carne y dió de Sí mismo como el Hijo de Dios para reconciliar consigo al mundo (II Corintios 5:19).
El único Dios del Antiguo Testamento, el gran Creador del universo, se humilló en forma de hombre para que el hombre podría verle, entenderle, y comunicarse con El. El se hizo un cuerpo, llamado el Hijo de Dios. Dios mismo proveyó un medio de redención para la humanidad: “Y vió que no había hombre, y se maravilló que no hubiera quien se interpusiese; y los salvó su brazo” (Isaías 59:16). Su propio brazo proveyó salvación. Entonces, un entendimiento correcto del Hijo tiene el efecto de magnificar y glorificar el Padre. En Su papel como el Hijo, Jesús oró al Padre, “Yo te he glorificado en la 121 tierra . . . He manifestado tu nombre . . . Y les he dado a conocer tu nombre” (Juan 17:4, 6, 26). El Padre se ha revelado al mundo y ha reconciliado el mundo consigo por medio del Hijo
Obispo: Miguel Alarcón



